domingo, 31 de enero de 2016

De aquí a ninguna parte...

Es muy difícil definir su forma de ser. Puede ser muy cariñosa por momentos y después no querer ni verte. Es inmadura 360 días al año, aunque los otros 5 cambiará si realmente lo necesitas. Su estado de ánimo varía en cuestión de segundos (no depende del día del mes). Te necesita, pero no va a reconocértelo a no ser que esté a punto de perderte. Es independiente, creo que más que cualquiera de las mujeres que hayas conocido nunca. También es libre, aunque emocionalmente frágil. Odia tener que arreglarse cualquier día, pero cuando lo elige da todo para prepararse y coquetear. Adora las caricias en la espalda y las sonrisas de medio lado. No soporta que la mientan y menos si sabe la verdad de antemano. Susurra a los pájaros porque piensa que pueden comunicarse con el resto del mundo. No cree en nada que no vea con sus propios ojos, pero respeta todo lo que pueda ser importante para los demás. Desgasta los zapatos que más le gustan por ponérselos demasiado, valora las muestras de cariño e intenta que nada afecte a las personas de su alrededor.
La critico por llevar el corazón en la mano y regalárselo a cualquiera, por no quererse lo suficiente y por dejar que la opinión de los demás la afecte demasiado. Pero también la apoyo por defender sus ideales, y por dejarse sorprender por nuevas identidades.
Le cuesta relacionarse, juega al despiste cuando su mirada se cruza con la de alguien interesante, da dos pasos hacia atrás si algún guapo desconocido le pregunta si conoce un bar al que acudir y pongan buena música. Rechaza las falsas sonrisas, los abrazos sin sentimiento y las lágrimas tóxicas. No llora delante de nadie si no va a ser de felicidad o por pura tristeza. Creo que es empática y además adora a los gatos (qué broma de mal gusto), colecciona frases que la identifiquen y dibuja garabatos en una libreta que nunca acaba de llenar.
Le gusta la música y no diferencia géneros, sólo la distingue por emociones. No es una entendida de cine, pero puede verse mil películas un fin de semana cualquiera. No sale mucho de fiesta, y aunque también adore bailar, prefiere tumbarse al sofá y llorar con los capítulos de su serie preferida. Siempre lleva las uñas pintadas y la coleta desecha, zapatillas de deporte y una sudadera ancha. Juega con su pelo cuando está distraída (suele ser la mayor parte del tiempo) y muerde el tapón del boli.
No es el prototipo de chica que llama la atención, y tampoco es que saque a relucir su personalidad a menudo; pero si te sonríe, lo hace de verdad. No se esconde. No te miente. Si te sonríe, es porque te aprecia.

jueves, 7 de enero de 2016

pólvora



·Échame la culpa otra vez. 
Y una hermosa taquicardia 
me sorprende de camino 
y ahora que nos lamentamos, 
saca lo que quieras de mí. 

Será la extraña confusión 
la que me arruga el corazón, 
seremos carne de cañón de madrugada.
Y es esa estúpida canción
la que me trajo esta traición
porque me clavas el arpón 
con la mirada·

2O15 2O16


Es cierto que no puedo saber qué me depara un año nuevo, no puedo adivinar el futuro. Pero como sí puedo aprender de mi pasado, quiero que este sea un buen comienzo. El 2O15 me trajo cosas buenas y malas. Me regaló momentos increíbles con gente que formaba parte de mi vida, un verano irrepetible, el olor del mar, las sonrisas de mis abuelas, el orgullo de mi padre, la felicidad de mi madre... también personas que llegaron casi al acabar y que aun así ya son familia... y aunque a eso se le hayan sumado muchas lágrimas, infinitas despedidas, caricias erróneas, otras perfectas, noches en vela.... he de decir que lo despedí como se merecía, por todo lo alto.
Por eso quiero empezar este con la misma fuerza, con las mismas ganas de luchar, de escribir, de disfrutar... quiero cambiar, encontrarme, encontrar a alguien que me complemente esta vez no es mi prioridad. Prefiero quererme, saber cuidarme, ayudarme a mí misma y que las personas que yo elija estén a mi lado. No quiero más despedidas ni sabores amargos en los abrazos, o te quieros que no sean sinceros. Quiero reencuentros, miradas, sonrisas... que me llenen el alma, que me devuelvan la vida. Quiero llegar a diciembre y desear que nunca se acabe un año maravilloso. 
De momento cogí con fuerza el inicio, espero que la meta sea igual de bonita.

Adiós, querido año impar. Esta vez me toca a mí.