Que a estas alturas me resulta casi imposible fingir que no estoy enamorada de ti hasta las trancas, que si pudiera te llevaría conmigo hasta el más recóndito de los lugares, para que nadie pudiera ver que en cada beso que nos damos se siente la electricidad que forman nuestros cuerpos al tocarse, al fundirse en uno solo. Que daría lo que fuera porque me cogieras de la mano en público y todo el mundo se diera cuenta de que la felicidad nos sale por los poros de la piel. Que cuando estamos solos nos entendemos como si nuestros cuerpos fueran uno, que cuando nos vemos sin querer sabemos sonreírnos de tal manera que soy capaz de derretirme al instante, que cuando no te veo te recuerdo y siento el mismo calor que cuando me tocas. Que noto como se me ruborizan las mejillas cada vez que sin querer mis ojos se encuentran con los tuyos y mi corazón da un vuelco. Que sólo tú consigues que saque toda la inocencia que tengo guardada y a la vez sea completamente lo contrario. Que con hablarme sabes sacarme de quicio y salvarme al instante. Que si me hundo no conozco mejor lugar para agarrarme que tu espalda, que mis piernas no saben estar entrelazadas en otra cadera que no sea la tuya, que mis manos no pueden sostener otro mundo que no sea el tuyo, que mis ojos no consiguen ver más allá de ti. Que en tu vida siempre hay hueco para mí, y si no lo hubiera, sería capaz de abrir un agujero más grande para caber yo también. Que en mi vida has desplazado todo lo que son mis órganos vitales, hasta incrustarte bien adentro de mi alma. Que gracias a tu manera de hacerme de rabiar he sabido hasta dónde puedo llegar, y siempre me sorprendo cuando por ti doy la vuelta a la tierra volando (y eso que siempre me han dado mucho miedo las alturas). Que he aprendido que querer a veces se queda corto, y que el amor a veces no basta, por eso a lo nuestro no le pongo nombre y me limito a llamarte mi vida, a pesar de que sé a ciencia cierta que jamás ese término se acercará a todo lo que siento por ti.
lunes, 18 de mayo de 2015
COSQUILLEO
Que a estas alturas me resulta casi imposible fingir que no estoy enamorada de ti hasta las trancas, que si pudiera te llevaría conmigo hasta el más recóndito de los lugares, para que nadie pudiera ver que en cada beso que nos damos se siente la electricidad que forman nuestros cuerpos al tocarse, al fundirse en uno solo. Que daría lo que fuera porque me cogieras de la mano en público y todo el mundo se diera cuenta de que la felicidad nos sale por los poros de la piel. Que cuando estamos solos nos entendemos como si nuestros cuerpos fueran uno, que cuando nos vemos sin querer sabemos sonreírnos de tal manera que soy capaz de derretirme al instante, que cuando no te veo te recuerdo y siento el mismo calor que cuando me tocas. Que noto como se me ruborizan las mejillas cada vez que sin querer mis ojos se encuentran con los tuyos y mi corazón da un vuelco. Que sólo tú consigues que saque toda la inocencia que tengo guardada y a la vez sea completamente lo contrario. Que con hablarme sabes sacarme de quicio y salvarme al instante. Que si me hundo no conozco mejor lugar para agarrarme que tu espalda, que mis piernas no saben estar entrelazadas en otra cadera que no sea la tuya, que mis manos no pueden sostener otro mundo que no sea el tuyo, que mis ojos no consiguen ver más allá de ti. Que en tu vida siempre hay hueco para mí, y si no lo hubiera, sería capaz de abrir un agujero más grande para caber yo también. Que en mi vida has desplazado todo lo que son mis órganos vitales, hasta incrustarte bien adentro de mi alma. Que gracias a tu manera de hacerme de rabiar he sabido hasta dónde puedo llegar, y siempre me sorprendo cuando por ti doy la vuelta a la tierra volando (y eso que siempre me han dado mucho miedo las alturas). Que he aprendido que querer a veces se queda corto, y que el amor a veces no basta, por eso a lo nuestro no le pongo nombre y me limito a llamarte mi vida, a pesar de que sé a ciencia cierta que jamás ese término se acercará a todo lo que siento por ti.
domingo, 19 de abril de 2015
y ahora he de decir si quiero o no quiero un poco más...
Cada vez que te veo tengo ganas de acostarme contigo.
De desnudarnos la vida,
de desanudarnos la piel.
Y que la tenue luz
del único día soleado de todo el invierno
ilumine tu espalda
y me entren ganas de abrazarte
para ver si brillo yo también.
Y que cada vez que bosteces,
y después sonrías
yo me quede embobada.
Que tus pelos alborotados
sean mi única cuerda salvavidas
a la que agarrarme cuando noto que el mundo se me viene encima.
Que tus ojos sepan iluminar la habitación
cualquier noche que mis sombras se adueñen del momento.
Cuando me entre el miedo
y quiera salir corriendo.
Sujétame.
Abrázame.
Mírame y dime
que en este mundo
no quieres otra cosa
que no sean mis manos en tu torso cada noche,
mis labios en tu cuello cada día
y mi sonrisa en ti
hasta el final.
Mírame y dime que jamás habrá otra
que sepa tejer los pedazos
de eso que tú dices que no tienes,
y sin embargo yo es lo único que veo en ti.
Regálame un día más de tu atormentada existencia,
una noche más,
y te convenceré
de que no habrá ninguna que te cuide
como yo lo hago,
ninguna que te acaricie de la misma forma,
ninguna que en la noche sea tuya y se quede para ver cómo despiertas.
No habrá otra que te quiera como yo,
así que por favor,
no me abandones.
jueves, 26 de marzo de 2015
·Eres un ángel·
Perdón por haber tardado tanto en escribirte, por intentar olvidar que estamos mal.
Perdón por no haber estado cuando lo has necesitado, cuando has tenido épocas malas en este tiempo, por no haberte llamado sólo para que me contaras qué tal va todo por mi ciudad favorita.
Perdón por seguir sin llamarte, o simplemente escribirte... si me conoces bien sabes que soy muy rencorosa, y aún no se me ha olvidado...
Perdón por ser tan orgullosa, quizá eres quien menos lo merece, pero es que he aprendido a serlo, a no tener que ir detrás de nadie... y tú tampoco has llamado en este tiempo.
Y también te he necesitado.
Mucho.
Tus palabras de ánimo siempre reconfortan, y tus abrazos.
Pero no lo has hecho.
Y yo también he querido oírte o leerte, pero no has aparecido...
Y eso también cuenta.
Pero me has enseñado a perdonar, y yo te perdono, como pretendo que tú también lo hagas. Aunque a veces eso no sea suficiente.
Aunque sigamos 8 meses más sin hablar.
Y esto no quita que te eche de menos o que te quiera. Porque lo hago. Las dos cosas. Porque somos de la misma sangre.
No voy a estar toda la vida esperando.
Ni tú tampoco.
Pero quiero que sepas que si lo necesitas, estoy. En cualquier momento. Para un abrazo en la distancia. Para un viaje exprés. Para una llamada. Para un mensaje. Estoy aquí.
Pero no por mucho tiempo... así que no tardes.
Perdón por no haber estado cuando lo has necesitado, cuando has tenido épocas malas en este tiempo, por no haberte llamado sólo para que me contaras qué tal va todo por mi ciudad favorita.
Perdón por seguir sin llamarte, o simplemente escribirte... si me conoces bien sabes que soy muy rencorosa, y aún no se me ha olvidado...
Perdón por ser tan orgullosa, quizá eres quien menos lo merece, pero es que he aprendido a serlo, a no tener que ir detrás de nadie... y tú tampoco has llamado en este tiempo.
Y también te he necesitado.
Mucho.
Tus palabras de ánimo siempre reconfortan, y tus abrazos.
Pero no lo has hecho.
Y yo también he querido oírte o leerte, pero no has aparecido...
Y eso también cuenta.
Pero me has enseñado a perdonar, y yo te perdono, como pretendo que tú también lo hagas. Aunque a veces eso no sea suficiente.
Aunque sigamos 8 meses más sin hablar.
Y esto no quita que te eche de menos o que te quiera. Porque lo hago. Las dos cosas. Porque somos de la misma sangre.
No voy a estar toda la vida esperando.
Ni tú tampoco.
Pero quiero que sepas que si lo necesitas, estoy. En cualquier momento. Para un abrazo en la distancia. Para un viaje exprés. Para una llamada. Para un mensaje. Estoy aquí.
Pero no por mucho tiempo... así que no tardes.
martes, 3 de marzo de 2015
Green Valley ft Rayden - "LAS ESTRELLAS DEL CIELO"
Al principio eran risas, no hacía caso a los avisos,
todo eran besos, compromisos, ¡ay, que mal te quiso!
el tiempo y su paso, se posó como una pluma
pero cayó a plomo como desde un quinto piso.
"Yo te prometo la luna y tú serás mi Diosa"
dijo el gusano, "abrázame, sigue el camino de baldosas".
Pero la cosa es que en verdad él era fuego
sin saber que al fuego es donde van a suicidarse mariposas.
[...]
Pero hay caricias caras, sonrisas infelices,
que se tornan bofetadas, que dejan cicatrices,
y ahí sentada se fue al rincón de su silencio,
gritando por dentro, muriendo en arrecifes,
dicen que fue un error, lo hizo por amor,
que perdió el control, que no sabe muy bien qué pasó,
pero qué sabe un cerdo de estrellas
si los cerdos nunca ven el cielo,
y así entre sus dedos ella se apagó...
que se tornan bofetadas, que dejan cicatrices,
y ahí sentada se fue al rincón de su silencio,
gritando por dentro, muriendo en arrecifes,
dicen que fue un error, lo hizo por amor,
que perdió el control, que no sabe muy bien qué pasó,
pero qué sabe un cerdo de estrellas
si los cerdos nunca ven el cielo,
y así entre sus dedos ella se apagó...
sábado, 28 de febrero de 2015
CARLOS SALEM SOLA - MASQUERIENDO
amor
sin cortapisas
con precipicios
pasos de baile
y pasos al frente en las cornisas.
Dos gravedades leves
cayendo
juntas
hacia arriba.
Masqueriéndonos
sin mascaradas,
sin porcentajes ni epitafios
para descrédito de economistas y quiromantes
para escándalo de vecinos y paseantes
para despecho de los mapas
para escarnio de tanto mal agüero
y tanto calendario.
Másquerernos
contra vientos y mareos
a contragripe
y a contracturas
y a contratiempo
curándonos catarros con excesos.
Masqueriendo
ya
cambiarlo todo
menos a ti
amor
que me transformas de piedra en oro
alquimista de mi sonrisa
cambiarlo todo
y masquererte.
Masqueriendo
que la palabra vuelva a valer su peso en oro.
Que un NO
signifique un NO
si lo dice una mujer
si lo dice un niño
y también si lo grita
en la calle
un pueblo encallecido.
un pueblo encallecido.
Masquerer
un diccionario con follamantes
pero sin amigovios
con preguntas honestas
sin orondas certezas
que no sirva solo para escribir decretos
y estrangular poemas.
Masqueriendo una justicia
que haga con su túnica y su venda
una cuerda
para escapar de la celda
y que baje a la calle
a jugar con nosotros
a juzgar con nosotros.
Masqueriendo hacer otro país
otro barrio
otro planeta
algo más prójimo que esto
para ofrecerte y que me ofrezcas.
Masqueriendo
asumir que si la vida
era el juego del escondite
toca ya dejar de esconderse
y correr más que la muerte
y sus policías
y llegar antes porque no llevamos equipake
y gritar como cuando era un nene
allá en la argentina:
"Piedra libre"
amor
piedra libre para ti,
para mí
y para todos mis compañeros.
Masqueriéndote
para quererme un poco más
para ser mejor y ser yo mismo.
Masqueriendo querer
como me quieres.
Masqueriendo de ti
que me das tanto.
Masqueriendo
porque nos sobran caricias
y nos faltan manos
porque no podemos perder
porque nos atrevemos a querer
y masqueriendo
querer
pudiendo
vamos.
domingo, 22 de febrero de 2015
Los polos opuestos se atraen
y los míos sean hojas cayendo en otoño,
que tu vida dependa de los tuyos,
y la mía la malgaste pensando en ti.
Que tus ideas se hagan más fuertes cada vez,
pensando siempre en la revolución,
y yo la única manifestación que quiera hacer
sea en tu cama.
Que la música que te llena hable siempre de
ese amor que le tienes a tu mundo,
y la que yo quiero escuchar sea tu risa
diciéndome que presumo demasiado.
Que tus manos sólo jueguen con papeles de liar
y sólo cojan la cerveza que tanto te gusta,
y las mías te acaricien la nuca en cada beso,
esos besos que a ti tanto te molesta que te de si estás haciendo otra cosa.
Me gusta entretenerte cuando tienes mucho que hacer,
o cuando estás preocupado por algo,
me gusta sonreírte al besarte y que me devuelvas un beso,
que es la única manera que tienes tú de sonreírle a mi vida.
Que tu boca me muerda la oreja,
y eso me ponga la piel de gallina.
Que dejes a un lado todo lo que te rodea,
y te centres en mí.
Que olvides que tú eres de Marte y yo de Venus,
aunque a veces vayamos a discutir,
aunque muchas otras no estemos de acuerdo,
quiero que imagines que en mi vida,
después de ti,
ya no quiero otros besos.
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